domingo, 15 de agosto de 2010

Como hablamos...

El doblaje nos salvó de entender los numerosisimos fucking que inundan las películas estadounidenses, así que tuvimos que inspirarnos en Latinoamérica para construir nuestra neo-replana actual. Quizá el transplante más exitoso resultó la jerga mexicana. Luego de que el terreno fuera abonado por muchas telenovelas, fue sólo hasta la aparición de "El Chavo del Ocho" a partir de 1975 que varios modismos charros empezaron a calar. Debo pertenecer a la primera generación de niños "educados" por Roberto Gómez Bolaños, y hasta donde me alcanza la memoria, la palabra chamba pegó entre nosotros recién a partir de esa serie, una de las más grandes creaciones en la historia de la TV universal. En cambio no pegaron hacerte la vida de cuadritos(atormentar), hacer el oso (avergonzar), la hueva (ocio), óraleni espérate tantito, pero a veces sí escucho en ciertos círculos intelectualoides –con certeza, fascinados por cintas como "Amores Perros" y "Y Tu Mamá También"- términos como pinche guey y uno que otro chingón o chingadera, palabra que calculo tiene unas 500 acepciones en México dependiendo de cómo se diga, en qué tono y a quién. Respecto a Venezuela, gracias a Dios el cónchale vale, y mi pana de millares de telenovelas venezolanas no calaron entre nosotros. El único venezolanismo (¿se dice así?) que viene usándose de hace buen tiempo es elchévere, en desmedro del argentinismo bacán, palabra que según la muchachada (no del Karamanduka, sino de Teatriz) ya sólo es usada por los mayores de 30. Los argentinismos tampoco lograron acollerarse al habla popular, ya que el vós es casi un idioma en sí mismo. Y valga la ocasión para comentar que en mi pubertad tuve un ligero susto cuando escuché en una telenovela argentina decirle a la linda Andrea Del Boca a un tipo "me cachaste", que traducido al gaucho es un inocente "me ampayaste". Y bueno...
De los colombianos poco hay que anotar, tan educados que jamás abandonan el usted aún con sus amigos más íntimos, y de los chilenos es casi imposible incorporar nada por dos razones: casi no vemos su televisión ni su cine –bastante interesante, dicho sea de paso- y de sus dos palabras estandarte, cabro(muchacho) y ¿cachay? (algo así como ¿ves?) acá una es lisura y la otra suena como eso.

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